Series TV – Top 5 de repente
Un top five me mandan hacer cuanto antes,
que en mi vida me he visto en tal aprieto,
cinco series dicen que es quinteto,
burla burlando voy a dar el cante.
5. Episodes
¿Qué haces después de ser el protagonista de una serie histórica de la televisión? Un spin-off de la misma para que te lluevan palos por todas partes. Vale, ¿y luego? Tras el relativo fracaso de Joey y de las incursiones televisivas del resto de sus compañeros de Friends, Matt LeBlanc se lo pensó mucho antes de volver delante de las cámaras. La gente le identificaba demasiado con el eterno aspirante a actor que le dio la fama, así que decidió reaparecer interpretando a una estrella pagada de sí misma, egoísta y manipuladora: Matt LeBlanc.
Pero Episodes no es otra serie de actores que se versionan a sí mismos. Lo que se satiriza es la propia industria televisiva americana, con muy poca piedad y muchísima ironía. El punto de vista lo dan dos guionistas ingleses que se mudan a California para dirigir el remake de su propia serie de éxito. Humor negro, situaciones de vergüenza ajena tan características de la comedia británica y… Matt LeBlanc.
4. Alphas
Para algunos, Héroes fue esa mujer despampanante que te llevas a casa una noche y que al despertar a la mañana siguiente te lleva a tomar la decisión de dejar la bebida para siempre. El caso de Alphas es exactamente el contrario: una serie simpática, atractiva, pero no deslumbrante y que al final te acaba enamorando.
Los mutantes “de andar por casa” del doctor Rosen, interpretado por David Strathairn, acaban revelándose como una versión encubierta de la mítica Patrulla-X. Y una de las mejores que hemos podido ver, además. Aunque tiene una primera temporada con altibajos, esquiva con gracia los peligros argumentales en los que parece estar a punto de caer y te deja con ganas de más, algo que ya es bastante con el panorama actual.
Yo pensé que no hallara bastantes
y que no sé dónde me meto,
mas ya me veo a mitad del reto
sin meter serie alguna que me espante.
3. Juego de tronos
Por aclamación, esta es una de las series del año y yo no lo voy a discutir, a pesar de los decorados del Exin Castillos que se asoman de tanto en tanto por la pantalla. La adaptación de la novela de George R.R. Martin recoge perfectamente los trucos efectistas de su prima literaria como los cliffhangers desquiciados y se libra de la carga descriptiva con desparpajo. En consecuencia, la serie es mucho más dinámica que los libros y con un ritmo mucho más agradecido para el espectador.
Para el que no sepa de qué va, es una épica pseudo-medieval con batallas, caballeros, intrigas palaciegas y muchas, muchas tetas. La comparan mucho con El señor de los anillos, pero sería más bien el culebrón que verían Aragorn y compañía en las sobremesas de la Tierra Media.
2. Homeland
Aquí me tiro al monte porque no he acabado de verla. Aún así, me ha parecido una de las propuestas más interesantes de este otoño. Claro que no lo tenía difícil, porque la temporada 2011-2012 ha arrancado flojita, flojita.
En este caso, varios de los responsables de 24 se vuelven a reunir para otra serie de grandes conspiraciones, terroristas, espías y uso indiscriminado de teléfonos móviles. Lo mejor de Homeland es su ambigüedad y el constante juego de espejos que no deja que el espectador pueda acomodarse en ninguna posición, a favor o en contra de cualquiera de los personajes.
En la recta final voy entrando
quizá con un listado maltrecho
pues no hay mucho que me esté gustando.
1. Crematorio
¡Giro inesperado de guión! Acabo con una serie española y pillo a todo el mundo desprevenido. Crematorio es el ejemplo de lo que podría hacer la televisión española si la batalla por la audiencia no obligara a poner abuelos y niños en cada producto de ficción para aumentar el público potencial.
Con la novela homónima de Rafael Chirbes como base, se nos presenta un retrato de la corrupción política, empresarial y finalmente personal en una localidad ficticia del levante español. Guiones milimétricos, grandes interpretaciones y una dirección ajustada exactamente a lo que necesita la historia. Todo lo que nos gusta de las grandes series americanas, adaptado a la idiosincrasia española.
Y que una serie sobre la corrupción cuente con el patrocinio de la Generalitat Valenciana es un argumento que de por sí bastaría para alzarla como serie del año. Ha habido estrenos de comedia con menos gracia que eso, este año.
Con esta acabo y aun sospecho
que están ustedes discrepando:
vayan a los comentarios, mi top five está echo.*
* He de decir que es un top muy mentiroso, porque no he incluido ni Black Mirror ni Life’s too short, de las que hablamos hace muy poco aquí. Para que luego digan que no lo doy todo por los lectores.










“¿Qué hacéis quietos? Moveos por ahí, mientras hablamos”
El siempre infalible truco de la boca dormida después del dentista.
De esto que te convences de que no es Aragorn…
… y de repente te enchufan a Bilbo.
No había presupuesto para caballos para todos: The walking cowboys.






