Los mejores Brunch de Madrid

Despiertas un domingo cualquiera, tu cuerpo es la prueba fehaciente de que la noche de ayer fue una gran noche. La cabeza está sufriendo algo muy similar al garrote vil, tienes los músculos como si acabaras de correr una maratón, el estómago te pide un cóctel de calorías y deseas con todas tus fuerzas que te lo den todo hecho y sin prisas, pero es demasiado pronto para comer y demasiado tarde para desayunar…

Enhorabuena, esa mezcla de sensaciones fue la que a finales del siglo XIX llevó a la alta sociedad de Nueva York a inventar el Brunch, cuando, tras sus memorables noches de Sábado, precisaban de un encuentro perfecto para reponer fuerzas y hablar de la “batalla”.

El nombre nace de la fusión de “Breakfast” y “Lunch”, y pronto se forjó como una tradición en Inglaterra, como no podía ser de otra manera, por parte de Winston Churchill. En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, Churchill mantenía interminables reuniones nocturnas con todos sus generales, almirantes, secretarios, su hija Sarah y su segundo, Anthony Eden, que se celebraban en petit comité en su villa Vorontzov, en Yalta. Como consecuencia, se despertaba tarde y él, gran amante de la buena cocina y las mejores copas, no estaba dispuesto a renunciar a ninguno de sus homenajes, por lo que las tertulias matinales se llevaban a cabo en su dormitorio mientras degustaba de un opíparo Brunch aún en la cama.

Para los más puristas, hay tres mandamientos, tres pilares: café, huevos benedict y Bloody Mary, el resto son pequeños complementos que marcan la diferencia.

Esta es, en teoría, la historia de la admirable práctica que tan de moda se ha puesto en las grandes ciudades, pero en realidad hace siglos que existe en China bajo el nombre de “Dim Sum”, que significa “ordenar hasta satisfacer el corazón”, mucho más bucólico, mucho más bohemio y mucho más místico, pero menos extendido.

Analicemos los mejores Brunch de la capital:
Glass Bar, Hotel Urban

Glass Bar, Hotel Urban

Su bar de copas, tan de moda, es el lugar elegido por el hotel Urban para ofrecer el Brunch. Uno de esos lugares en los que hay que estar, en los que dejarse ver. En él se dan cita el exquisito servicio que caracteriza al hotel y el diseño modernista de su coctelería, marcado por sus ventanales de cristal, que son los encargados de llenar la estancia de una luz que se extiende a través de sus mesas y sillas transparentes. Una decoración completamente ecléctica coronada por su araña marroquí con cuentas de cristal, que bien hace honor al nombre de la estancia.

Para empezar, la copa de bienvenida: Bloody Mary, Champagne, BullShot, etc., o bien su gran variedad de zumos, aguas, chocolate, café, té… El menú se divide en dos partes muy diferenciadas, una fría y una caliente, con una enorme cantidad de bocados variados que incluye huevos cocidos, revueltos, fritos con bacón, benedictine, risotto, verduras salteadas o atún con soja.

Como realmente recomendados: el crujiente de cochinillo, el sushi y el caviar imperial Beluga.

Precio: 40€ + IVA , se sirve de 11:00 a 15:00, riguroso aforo de 22 personas.

Westin Palace

Westin Palace

Su concepto, el “Opera Brunch” es una auténtica obra maestra. Acompañar una gastronomía de alto nivel con piezas clásicas de ópera en directo es uno de esos planes para disfrutar con la absoluta tranquilidad que solo puede garantizar un domingo.

El menú se materializa en más de medio centenar de bandejas con una estudiada proporción entre dulces y salados. Multitud de platos elaborados para tomar de un bocado, todo tipo de embutidos, quesos, ensaladas, carnes, pescados, marisco, infinidad de frutas y una amplia selección de panes.

En cuanto a bebidas, desde el imperativo Bloody Mary hasta zumos, cafés, infusiones, vinos, cavas y refrescos.

Pero aquí el colofón lo ponen una soprano y un tenor que, acompañados por un piano de cola, deleitan a los comensales con piezas de Rigoletto, La Boheme, El barberillo de lavapiés, La Rondine, El Huesped del Sevillano y muchas más bajo la imponente cúpula de cristal nonagenaria. Es esa sensación de estar degustando el mejor marisco al tiempo que la música de Rigoletto te invade por completo lo que hace de este Brunch una completa experiencia.

Precio: 73€ , se sirve de 13:30 a 16:30.

Jockey

Jockey

Abierto en 1945 por Clodoaldo Cortés, el Jockey ha visto de todo. Si su famosa bancada hablara, nos contaría historias de cómo se acordaron artículos de la Constitución española o de cómo se fraguó la transición de este país. Ahora, recién abierto de nuevo después de unas jornadas de reflexión y un lavado de cara, nos brinda la posibilidad de degustar su propuesta de Brunch, única en muchos sentidos, sobre todo en su atmósfera, porque su carta ofrece ese sabor, esa sensación que pasa del paladar a la boca del estómago, que te hace sentir que estás en un sitio que forma parte de la historia.

Su servicio de Brunch es a la carta, como no podía ser de otro modo teniendo en cuenta que está liderado por el maître Miguel Pozo, bien curtido en el oficio y conocido por ofrecer la mejor atención al cliente. Además, como curiosidad, su personal recupera el uniforme original de 1945.

Este menú, mucho mas refinado que los típicos buffets, presenta un amplio surtido en el que primero se eligen los huevos de entre una decena de posibilidades, entre los que destacan los huevos en huele (Gelatina) o los escalfados con muselina de trufa negra; se continúa con una ensalada, cabe recomendar la de bogavante, un plato del mar, una carne y una guarnición. Sus ostras francesas (Daniel Sorlut Nº2), perfectas para combinar con un Dry Martini, y el tartar de salmón son un autentico hito.

Todo esto acompañado de una tabla de quesos y los mejores creps y bollería francesa.

Precio: 75€

Hotel Ritz

Hotel Ritz

Desde el año 87 se ofrece este dominical Brunch. Durante el invierno, en el refinado restaurante Goya, y en verano existe la posibilidad de hacerlo en su terraza, una de las mejores de Madrid.

Su menú ha evolucionado mucho hasta el punto de haber perdido prácticamente la parte Breakfast. Con el paso del tiempo, ha incorporado más sushi, más sashimi, más carnes y pescados, y se ha ido desprendiendo de los waffles y los muffins. La calidad de los ingredientes es digna de destacar. Eso es lo que nos ofrece el Ritz, esa perfección. Resulta imposible imaginar un sashimi de atún más fresco o un Roast Beef tan magistralmente llevado a su punto.

Pocas cosas hay mejores que tener garantizado que todo va a ser perfecto, y eso es lo que sabes cuando cruzas las puertas de la terraza con la absoluta tranquilidad que se respira entre sus árboles exóticos.

Precio: 80€ , se sirve de 13:00 a 16:00

Hotel Intercontinental

Hotel Intercontinental

El patio interior donde se encuentra el jardín de este hotel es el sitio ideal, si la temperatura lo permite, para disfrutar tanto del Brunch como de las mejores muestras de arquitectura española de los años 50. Las mesas con sus manteles de hilo, las cúpulas plateadas recubriendo los platos y el sonido del recital de música clásica que se ofrece en directo susurran que así es como debe de ser un Brunch en un hotel de 5 estrellas.

Mientras los primeros acordes musicales inundan la estancia, los comensales asisten a lo que parece la representación de una obra de teatro en la que el sushiman, laminando el pescado con absoluta precisión, y el maestro jamonero son los absolutos protagonistas.

Una de las singularidades del Intercontinental son sus menús temáticos. Periódicamente abandonan su propuesta dominical con el fin de innovar y apostar por diferentes posibilidades, con motivos como el marisco, Galicia, el día de la Madre, Navidad, etc.

Precio: 60€ , se sirve de 13:00 a 16:00