¿Qué les está ocurriendo a nuestras ciudades? En lugar de encontrarnos a los típicos adolescentes encapuchados con sus sprays, vemos a gente con botas de goma y rastrillos; y donde antes había mensajes provocativos, encontramos lugares donde se cultivan plantas y flores.

Una variedad de huertos comunitarios empiezan a tomar forma en los últimos años, en zonas donde era impensable encontrar un solo árbol. El verde es el nuevo blanco de la ciudad.

Es el panorama que podemos encontrar al sur de Viena los últimos años, en el triángulo Almannsdorfer, distrito 12. En colaboración con el arquitecto paisajista Thomas Knoll, se ha desarrollado un plan de felicidad colectiva, donde se pretende integrar la naturaleza a nivel cotidiano.

Pero, ¿de dónde viene ese deseo urgente de plagar la ciudad de comunidades verdes y parques? Según los creadores del proyecto, el fin es distraer a los ciudadanos del ambiente de estrés que sufren de continuo. No se trata sólo de “plantar árboles en horizontal”, sino incluso de cubrir de verde muchas fachadas y sentirnos un poco más abrazados por la naturaleza. Todo son ventajas.

Los más críticos califican el proyecto como un calmante de conciencia, pero la verdad es que compartir el día a día con jardines de este tipo, no sólo es bueno para la salud; también lo es para nuestro ánimo.