Un decálogo imprescindible
Posted on June 7, 2012 by Angel
El protocolo es un tema que (por desgracia) está ya muy desgastado, se habla demasiado de él y prácticamente nunca se enfoca de la manera adecuada.
Nuestro propósito es mucho más simple que concienciar al mundo de la importancia de conocer y diferenciar el protocolo, es proclamar que donde se conoce a una persona es viajando y comiendo, por eso hemos creado un simple decálogo con las normas básicas que todo Bon Vivant conoce y que desearíamos que toda persona conociera también.
El decálogo imprescindible:
Norma 1: Móvil.
No es en absoluto necesario que hagas participe a todo un restaurante o tren de tus conversaciones telefónicas, al igual que es de agradecer que no pongas una banda sonora a sus vidas con el poli-soni-tono de “asi voce me mata”.
Considero que no es necesario decirlo, pero…si cenas con una persona, tus cinco sentidos están con esa persona y no con los contactos del Whatsapp.
Aplicación: aprende a convivir con el móvil en silencio y a disfrutar de la comunicación con quién comparte la mesa contigo.
Norma 2: Cámara.
La tecnología combinada con las redes sociales tiene la capacidad de sacar lo peor de cada uno;
No es necesario que saques una instantánea de cada plato que te sirvan en un restaurante, ni que viajes con la cámara al cuello cual tópico Nippon, mucho menos necesario aún es hacerte las fotos sujetando la torre de Pisa y demás ocurrencias del turista de agencia.
Aplicación: disfruta del atardecer y no lo pases buscando el encuadre perfecto para conseguir la foto.
Norma 3: Prueba.
Cuando viajas a un destino o visitas un restaurante de una cultura y costumbres diferentes, no puedes pretender comer croquetas, jamón y beber rioja, has de estar abierto a todo lo que esa cultura pueda ofrecerte.
Para viajar a un resort de pulserita y tupirte a mojitos fabricados a granel no necesitas soportar las 10 horas de avión, vete a Benidorm.
Aplicación: prueba todas las cosas que las diferentes culturas te ofrezcan, no tengas miedo de conocer cosas nuevas.
Prueba,experimenta, vive.
Norma 4: Ruido.
No hay nada más desagradable que la gente ruidosa, aunque en determinados momentos te puedas ver invadido por la euforia has de saber diferenciar entre un restaurante y un estadio de fútbol, entre un avión y una manifestación.
Aplicación: respeta la tranquilidad de la gente que comparte el espacio contigo.
Norma 5: Niños.
Es totalmente comprensible que quieras salir a cenar con tus hijos pequeños o que disfrutes viajando con ellos, pero recuerda educarlos primero.
Es algo detestable dejar que tus hijos aniquilen un restaurante cual plaga de langostas o que intimiden a la gente que viaja contigo con cánticos y gritos de guerra dignos de auténticos pretorianos.
Aplicación: si quieres disfrutar de tus hijos dedica un tiempo a educarlos correctamente.
Norma 6: Aplausos.
No me extenderé mucho en esta norma dado que es tan simple como fácil de comprender y a su vez carece de ningún tipo de excepción.
Aplicación: NO aplaudas al aterrizar el avión. gracias.
Norma 7: Afecto.
Es posible que lleves meses sin ver a la persona que quieres, que tengas unas ganas incesantes de besarla, incluso que no puedas soportar la tentación de “tocarla”.
En ese caso la solución es realmente sencilla, ese día podéis cenar en casa.
Es realmente embarazoso compartir tu espacio con una pareja que no cesa de hacerse muestras explícitas de afecto durante un tiempo prolongado.
Aplicación: las muestras intensivas de afecto están destinadas a la intimidad.
Norma 8: “si fueris Rōmae, Rōmānō vīvitō mōre; si fueris alibī, vīvitō sicut ibi”.
Como ya en su día dijo San Ambrosio: si estás en Roma, vive al estilo Romano, si estás en cualquier otro sitio hazlo cómo se hace allí.
No viajes por el mundo con la guía en la mano y castigándote con maratonianas jornadas de monumentos, bebe tequila en México, juega al póquer en Las Vegas, cena con tu chica en París…
Aplicación: adapta tu estilo de vida al local y disfruta de las experiencias que cada destino puede ofrecerte.
Norma 9: Tssshh.
No chistes ni grites al camarer@/azafat@, no le llames chaval ni joven y mucho menos le chasques los dedos, no es tú mascota.
Aplicación: mantén las formas y trata con educación al profesional que está haciendo su trabajo.
Norma 10: No hables de viajes o comidas.
Recuerda que todo el mundo viaja y todo el mundo come/cena en diferentes restaurantes, no acapares conversaciones con esta temática contando a la gente aquella vez que fuiste a New York o enseñando tus fotos del último viaje a París.
Aplicación: no conviertas una velada de amigos en una competición a modo “yo más” narrando tus aventuras/desventuras.
Por supuesto hay muchas más cosas importantes, pero si cumples con estas 10 normas y recuerdas que mi pan es el que está en tu lado derecho, podemos ir juntos a cenar.
Muy bueno,lo comparto al 100 %!