En un mundo cada vez más globalizado, más rápido, más impersonal y frío, Victorio y Lucchino abre una tienda en C/ lagasca,28 Madrid que con su nuevo business model pretende luchar contra el desarrollo de distancia e impersonalidad en nuestra sociedad. Victorio y Lucchino celebra la reencarnación de los Gentleman Clubs, restablece el valor del cliente y le pone en su sitio – el centro de atención-.
Con el estilo de tienda (donde “se vende todo menos las paredes”) , completado por una serie de eventos para sus socios, la tienda se convierte en más que sólo una tienda de ropa. Una propia biblioteca, torneos de mus, personalización de ropa y decoración para la casa, sorteos y nuevas creaciones de estilo son un valor añadido para los socios y clientes.
A través de una encuesta y un tablet gigante soportado por una refinada solución informática, Victorio y Lucchino atiende a sus clientes de forma individualizada, personalizada y complaciente.
El programa elige y propone a los clientes una serie de ropa y outfits que les ayuda a encontrar su estilo y una combinación perfecta. Si no lo habéis patentado aún, daros prisa porque este magnífico invento lo veremos reproducido en muchas tiendas en breve.
Poniendo a los clientes en el centro y creando un ambiente enfocado a nuestras necesidades, Victorio y Lucchino consigue destacarse de la competencia y el mercado de masa.
Buen trabajo.