Cine – Cinco razones para encender la tele
Posted on January 1, 2012 by Anomalo
Hubo un tiempo en el que la televisión se convirtió en el gran enemigo del cine. Los grandes empresarios contraatacaron produciendo obras colosales, películas que de ninguna forma pudieran entrar en aquella cajita del salón de las casas. El espectáculo de los grandes orfeones era motivo más que suficiente para dejar abandonado al televisor y correr en masa a las salas para ver los estrenos más esperados.
Ahora bien, después de ver las películas de las que voy a hablar a continuación, me parece que aún hay pocos H&M en los centros de las ciudades y mucho espacio desaprovechado en los centros comerciales.
5. Thor
Marvel, la antaño conocida como “casa de las ideas”, se está convirtiendo poco a poco en la mejor productora de tráilers del mundo. El de Thor era fascinante: anunciaba una especie de cómic-ópera fastuoso y apabullante dirigido por Kenneth Brannagh, algo que apuntaba a una historia de resonancias trágicas, deudora de la tradición shakespeariana. Y con Natalie Portman y Anthony Hopkins dando brillo y empaque desde la pantalla.
Pero toda esa grandilocuencia se desinfla cuando vemos que a Thor solo le falta decir “tío” todo el rato para ser el típico postadolescente porrero y mamarracho de comedieta americana. No hay evolución de personaje, no hay grandes amenazas a las que enfrentarse que nos importen como espectadores y no hay planos bastantes de Natalie Portman que salven esta perpetración.
Lo mejor son los dos minutos que suele colar Marvel al final de la película y que enlazan con Capitán América y con Los Vengadores.
4. Green Lantern
En verano las expectativas del cinéfilo medio pueden bajar hasta conformarse con que el aire acondicionado esté bien regulado. Con la ventaja de no ser fan del tebeo, solo aspiraba a no irme del cine con un resfriado. Y en ese sentido no salí decepcionado.
El guión parece redactado con un manual de escritura al lado, de modo que no se salte ni uno de los tópicos del género. Ninguna sorpresa que llame la atención, ni siquiera en los agujeros que aparecen de vez en cuando en la lógica narrativa.
Por su parte, el bueno de Ryan Reynolds hace lo que puede en su tercer papel comiquero. Y realmente tiene mérito actoral en las escenas que tiene el poster de Blake Lively dándole la réplica. Porque lo que se ve en la película no es una mujer viva de verdad, ¿no?
3. The company men
Libro de autoayuda en versión cine, protagonizado por Ben Affleck y con Tommy Lee Jones con cara de no saber qué hace allí. La vi doblada, así que no haré sangre con el bueno de Ben, al que su voz española no favorece nada si pretende hacer creer que es un padre de familia más o menos asentado.
Con la crisis económica de fondo, forma y color, un puñado de ejecutivos es despedido de una gran empresa y lo pasan muy mal porque ya no son un puñado de ejecutivos de una gran empresa. Todo les va mal hasta que deciden ayudarse a sí mismos y entonces Dios, el Universo o Eduard Punset, cada quien que lo llame como quiera, les echa un cable también.
Así con todo, el mayor problema no es ninguno de los mencionados, sino que es más fácil conseguir un crédito de Angela Merkel que empatizar con ninguno de los personajes de la película.
2. Super 8
La aclamación popular ha hecho saltar a esta película entre la lista de las mejores y las peores películas del año hasta que al final se ha quedado aquí. Culpa de su sobredimensión, alimentada por la nostalgia ochentera de sus fans.
La historia es la de unos niños a los que les pasa de todo en el verano en que un alienígena anda suelto por su pueblo. Y les pasa de todo porque se van olvidando de que les va ocurriendo y siguen a su aire hasta que se topan con otra más gorda. Al menos así es como actúan y sin duda es lo que les pone a años luz de distancia de Los Goonies, con los que tantas veces se les compara.
Como producto de entretenimiento está a la altura de los tiempos, pero lejos de aquellos mitos de los 80 en los que los guiones eran sencillos, pero de una pieza y el ritmo era el motor de cualquier aventura. Con Super 8, J.J. Abrams se convierte en el Garci de su generación, con idéntico resultado.
1. La piel que habito
Para qué voy a engañar a nadie: no la he visto. Las películas obligatorias cada vez me dan más pereza. Y si el mejor argumento que me pueden dar los distribuidores de Almodóvar para vencer la pereza es este tráiler:
… mejor me quedo en casa y veo un par de capítulos de alguna serie. O me voy a comprar una bufanda.
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