Al llegar a un aeropuerto, dependiendo de cual sea éste, la mayoría de personas se paran a mirar el diseño de la nave, su construcción y su grandeza. Sin embargo, ¿cuántos de vosotros os habéis parado a echarle un vistazo a la torre de control? Esa especie de torre que nace en las pistas y que es responsable de que podamos llegar (o no) a nuestro destino.
Claro está que lo importante de ella no es su originalidad en cuanto al diseño, pero echemos un vistazo a algunas de ellas, ya que, como veremos a continuación, puede ser soprendentemente BONITO, por no decir espectacular.
Os aseguramos que después de este artículo estos “elementos” llamarán a vuestras miradas a la hora de viajar…
Cuando estéis esperando ese deseado avión que os lleve a esa hamaca con la que lleváis soñando desde Enero, echad un vistazo por las cristaleras y admirad algunas de las obras de arte que os mostramos a continuación.

Desde el aeropuerto de Sydney, Australia, veremos esta joya, repleta de módulos, formas helicoidales, cables de acero…
En Viena podemos confundir la torre de los arquitectos Zechner&Zechner con un edificio o rascacielos más, muestra de que la construcción de este tipo de edificaciones da mucho juego, dejamos de bando el prototipo gris y usual.

Y aquí la vista del edificio por la noche. Recordemos que el encargo de una torre de control o de un aeropuerto es tal vez uno de los más prestigiosos para un arquitecto, requiere mucho esfuerzo y mucho trabajo con ingenieros, dado que la estructura ha de estar en harmonía con los requerimientos tecnológicos que han de permitir un perfecto funcionamiento para poder ser del todo efectivos.

En Farmborough, Londres, tenemos tal vez una de las torres más impresionantes de Hufton&Crowen cuanto a su originalidad; un diseño futurista que destaca y contrasta con el paisaje.

Impresiona, ¿eh?

De los mismos arquitectos es la torre de control del aeropuerto de Edimburgo, cuya forma es más seria e imponente…

Contiene detalles curiosos, como módulos aparentemente rígidos que pueden ser extraídos para crear una zona de la cual se puede tener una vista exterior hacia las pistas.

Dubai no iba a ser menos, su torre hace honor a la ciudad, alta, majestuosa y con detalles que la distinguen del resto; majestuosa e imponente, por no decir lujosa.

Después de ver estos ejemplos, se nos hace realmente difícil entender que un controlador decida no ir a trabajar, pudiendo hacerlo en un edificio de este tipo…